Iglesia de Santa María de Arbás

Templo fuera de culto a falta de restauración. Su importancia histórica y la calidad de su patrimonio in situ y trasladado, reclaman una restauración inminente de este particular templo. Era el centro espiritual del que fuera el antiguo barrio de Arbás o Arbas, levantado en la segunda repoblación de principios del XII con gentes procedentes de la zona leonesa del mismo nombre. A los pies, caso único en la población, se sitúa una soberbia torre, realizada a partir de 1567, sobre base de mampostería y seis pisos de ladrillo en reducción con una particular cubierta achapitelada a cuatro aguas, terminada en 1572 y decoración de teja cerámica.

Siguiendo el tipo del resto de torres de Mayorga, solo los dos pisos superiores abren huecos.

El acceso al templo se realiza por un hueco túmido doblado bajo un pórtico moderno de madera cerrado con rejería.

Se trata de una obra mudéjar de ladrillo y mampostería realizada en el siglo XV sobre un edificio anterior, de principios del XIII, del que aún se conservan parte de la cabecera, con sus muros de piedra y las cubiertas de la parte de la capilla del Evangelio y la antigua sacristía.

La capilla mayor, semicircular, es una reconstrucción del original realizada en el siglo XV y de nuevo intervenida a mediados del siglo XX.

Obra destacada

Yeserías capilla Villagómez

Monumento

Iglesia

Estilo

Mudéjar
Bien de Interés Cultural (BIC) 04/06/1931

Propiedad

Arzobispado de Valladolid

Datación

XIII – XV

Templo fuera de culto a falta de restauración. Su importancia histórica y la calidad de su patrimonio in situ y trasladado, reclaman una restauración inminente de este particular templo. Era el centro espiritual del que fuera el antiguo barrio de Arbás o Arbas, levantado en la segunda repoblación de principios del XII con gentes procedentes de la zona leonesa del mismo nombre. A los pies, caso único en la población, se sitúa una soberbia torre, realizada a partir de 1567, sobre base de mampostería y seis pisos de ladrillo en reducción con una particular cubierta achapitelada a cuatro aguas, terminada en 1572 y decoración de teja cerámica.

Siguiendo el tipo del resto de torres de Mayorga, solo los dos pisos superiores abren huecos.

El acceso al templo se realiza por un hueco túmido doblado bajo un pórtico moderno de madera cerrado con rejería.

Se trata de una obra mudéjar de ladrillo y mampostería realizada en el siglo XV sobre un edificio anterior, de principios del XIII, del que aún se conservan parte de la cabecera, con sus muros de piedra y las cubiertas de la parte de la capilla del Evangelio y la antigua sacristía.

La capilla mayor, semicircular, es una reconstrucción del original realizada en el siglo XV y de nuevo intervenida a mediados del siglo XX.

CLIC PARA LEER MÁS

Su planta es muy curiosa, resultado de continuas intervenciones en el pasado. A su cabecera del XIII se le añadió en las primeras décadas del XV una segunda nave, la del Evangelio, la capilla de los Villagómez en la de la Epístola y el cierre de los pies con un coro alto.

En el sotocoro se integró el acceso original, un antiguo arco apuntado bajo el que se habilitó otro hueco arquitrabado de refuerzo, realizado posteriormente. El bajo coro se decora con un artesona muy similar al que se encuentra en el mismo lugar de la iglesia de San Miguel de Villalón.

A lo largo del XVI se intervino la nave central, reformándola los muros de cierre y los arcos apuntados de conexión con la nave del Evangelio, apoyados sobre pilares de sección cuadrada.

Sobre los soportes apoya la cubierta central de madera, de par y nudillo, con lima bordón y cuadrales en los extremos y la lateral a un agua. La cubierta del sotocoro conserva decoración pictórica vegetal y geométrica, así como los escudos de León y Castilla en el arrocabe, muy similares a los de Santa Marina.

En la nave del Evangelio se abre un hueco en cada extremo con acceso por arcos apuntados. La de la cabecera es una capilla y la de los pies tiene aspecto de acceso hacia alguna otra dependencia. Presenta arcos ciegos en el cierre, que serían parte de un antiguo claustro, del siglo XVI, que se abría a un patio localizado en la zona norte del edificio.

Abierto en el primer tramo de la nave del Evangelio, el acceso a la sacristía, un arco de ladrillo apuntado y doblado. En el interior se abre un segundo hueco semicircular de piedra que conecta con el siguiente tramo de la nave.

La zona presbiteral de la Epístola abre una auténtica joya patrimonial. Se trata de una capilla funeraria de planta cuadrada, realizada en 1422, que se decora en la parte superior de los muros con una faja corrida de yeserías de temática típicamente mudéjar del siglo XV a base de motivos geométricos, escudos de la familia y escudos hispánicos.

Se trata de la capilla de los Villagómez, fundada, como señala el texto inscrito entre los arrocabes, por “Pero García de Villagómez e Juana Dias su moser a su costa e sumisión… en 1422”.

GALERÍA